viernes 3 de diciembre de 2010

mi primer IRONMAN

Saludos estimados...

Hace demasiado que no escribo, pero hoy hay una razón más que suficiente para escribir.

Viajé con mi amigo Rodmy a Mexico, a la isla de Cozumel con un sólo objetivo en mente: finalizar el Ironman Cozumel que se correría el 28 de noviembre del presente año.

Los vuelos a Panamá y a Cancún más o menos, salvo aterrizajes un poco duros, pero bien. Luego de esperar demasiado tiempo por las maletas en el aerropuerto, tomar una van hasta Playa del Carmen, lugar del cual se compra el ticket y se embarca en un ferry hacia la isla de Cozumel.

Llegamos a la isla en la tarde del jueves, luego de comenzar el viaje en el aeropuerto de Quito a las 4h30 de la madrugada. Estaba cansado y un poco preocupado por sentirme resfriado, pero a por el objetivo que sería la carrera del domingo. A registrar los números de carrera y recibir el chip. Ahora ya todo estaba para enfrentar el domingo a "la bestia".... nada más que un Ironman.

Ironman es el triatlón de ultra distancia más emblematico en el mundo, cuyas distancias son 3.8Km de nado, 180Km de ciclismo y 42.2 Km de carrera pedestre para totalizar 226Km de recorrido en un límite de 17 horas. Es el pináculo de la ultra distancia.

Los días previos muy cauteloso, con la comida, con los calentamientos, con la prueba del agua, el armado de la bicicleta. Y llegada la última tarde era el momento de entregar la bicicleta en el parque Chaakanab, lugar del que empezaríamos el nado y tomaríamos la bici. Además debiamos dejar las bolsas de T1 (transición nado-ciclismo) y T2 (transición ciclismo-trote). Dejada la bici lista, con las llantas con la presión correcta, los repuestos en la parte posterior del asiento, revisado que no haya errores y los geles pegados ya al cuadro para el siguiente día. Un último vistazo al lugar del nado, las aguas turquesas y el encierro de delfines que saltan y hacen piruetas, de vuelta al hotel.

La noche previa sin dormir, con los nervios a flor de piel con mi compañero de viaje y también novato en ironman. No sabíamos que esperar, nos asaltaban una tras otra las preguntas y dudas sobre el siguiente día.

Sonó el despertador y era el día D. Momento del cual no había marcha atrás ni más que hacer. Una ducha, ponerse la ropa de competencia, una chompa, los sánduches armados junto a un pedyalite para los special need en el Km 97 de la bici y 21 del trote. A desayunar, un desayuno nutritivo pero medido y en eso nos avisan que el último bus empieza a cargar la gente. Poniendo en un pan integral los huevos revueltos y a correr al bus (de paso calentar, jajaja). Embarcar en los últimos puestos sentados y en dirección del comienzo.

Revisar que la bici esté en perfecto estado, que las llantas tengan la presión de aire esperada, que estén los repuestos en caso de un pinchazo, dejar la ropa extra en el guardarropas y en dirección al agua, pasando por el marcaje del cuerpo con el número de competidor. Caminando por el muelle y a entrar en el agua, perfecta temperatura para tener prohibido el wetsuit. Agua cristalina, lindo lugar para empezar el nado.

Era el momento de la verdad, no había nada más que hacer que esperar el inicio, un mar lleno de competidores listos a enfrentarse al recorrido y a si mismos, a ser de hierro o romperse en el camino. Sonó la partida y todos los que flotabamos en el agua transparente del arrecife de coral de chankanaab nos pusimos en marcha. Objetivo directo al frente la boya naranja en la cual se daría la primera curva, contracorriente y con mucha gente al rededor.

Antes de llegar a la primera boya recibí un patadón en la cara y gafas de nado que me aturde un poco y daña algo en la pieza de la nariz de las gafas que empiezan a hacer agua por todo lado. Los lentes llenos de agua salada dejan de ser claros, los ojos arden, pero sigo hasta curvar en la boya y tratar de ver a la siguiente boya. Veía muy poco, todo era borroso y los ojos me ardían mucho. A parar y ajustar las gafas, arreglar un poco la pieza de la nariz y ajustar más las gafas para que entre menos agua. A seguir nadando, pasar las boyas, parar una vez para evacuar el agua que de a poco se cuela en las gafas. Llegar al submarino y un giro más, ahora sólo un tirón hasta las gradas donde finalizan los 3800m de natación. Una parada más para evacuar agua que empieza a sobrar en los lentes de natación y nadar contracorriente, ir zigzagueando acorde a la corriente en contra y finalicé la natación.

Las sensaciones estaban buenas, el sol que nos acompañaba desde el inicio de la natación estaba alzandose entero en un cielo azul, hacía calor y la humedad era fuerte. Tomé la bolsa de transición 2133 (mi número de competidor) y a ponerme la camiseta con al que haría el ciclismo y trote, el casco y las gafas de sol. Solicitar mucho bloqueador solar y a por la bici. Estaba ahí mi preciosa cadillac, solitaria bici de ruta entre tanta TT de última generación, fiel y con los zapatos trabados en sus clips. Hubo que empujarla hasta la linea de subida a la bici, tomar impulso y de un salto estar en la bici con inercia suficiente para ir hacia adelante y buscar uno a uno los zapatos, ajustar la hebilla de velkro y a pedalear.

El circuito de 60Km, aproximadamente, muy fuerte. Una planicie interminable, sin subidas y sin bajadas, ninguna opción a descansar un poco las piernas por recibir más de medio recorrido viento de costado por la parte oriental de la isla. Unos paisajes hemosos, olas rompientes del mar, ruinas mayas, vegetación tropical; pero una humedad agobiante. La primera vuelta pasa bien, muy buenas sensaciones, hidratando mucho, mojando mucho la cabeza y la espalda para hidratar y refrescar la piel. Segunda vuelta y todo sigue igual, empieza a molestar el no levantarsee nunca del sillín, pero no hay mucho más que hacer a pedalear. La gente totalmente amable, muy emocionada apoyando a los deportistas... gritando, aplaudiendo, poniendo parlantes a la ruta... en fin, disfrutando la fiesta del Ironman. Km 97 y recibir la bolsa del special need: un sánduche que tiene más valor emocioanl que alimenticio al dar jamón, queso y mantequilla que saben a gloria y un pedyalite que hidrata más que el gatorade. Última vuelta en la bici y las pulsaciones exacto donde deben estar, a pasar por última vez por los puestos de abasto de la bici, hidratarme lo mejor posible y ponerme bloqueador, todo sin parar de pedalear.

En el pueblo se termina el recorrido de la bicicleta, la gente emocionada de ver a tanto loco competir y a los que dejamos las bicis y vamos a por los zapatos de correr. Para la transición bajo de la bici ya sin zapatos que los dejo trabados en los clips, entrego la "cadi" a uno de los tantos voluntarios que lograron que el evento se luzca y otro me entrega mi bolsa roja de la T2. Entro a la carpa y a ponerme medias, las medias de presión y los zapatos de trote, dejo el casco en la bolsa y tomo la visera para el trote, un último tiempo en transición para ponerme más bloqueador de sol y a por mi primer maratón.

El maratón consistían en "sólo" tres vueltas de 14Km por el centro y norte de la isla, frente a todo el poblado y lejos, pasando pro el aeropuerto hasta el hotel Meliá 7Km al norte de la isla. Los primeros 14Km a ritmo normal, trotando todo el tiempo, bien de sensaciones y con las pulsaciones exacto en el punto que deberían en el trote. Empujando a mi mente a seguir, y me doy cuenta que el coach tenía razón, el Km 10 del trote es el comienzo del Ironman. Empieza a doler todo, a preguntar la cabeza porqué se está ahí. La razón de aguantar tanto sufrimiento en carrera si estar sentado el mismo tiempo molesta y duele. La determinación se volivó crucial, la cabeza pensando sólo en llegar, en romper todo límite personal y convertirme en finisher. FINISHER O MUERTE.

A enfrentar la segunda vuelta y a seguir trotando con más corazón y voluntad que piernas. Las piernas ya agarrotadas, y llegué a la media maratón, 205Km de sufrimiento habían ya pasado, no podía rendirme ni flaquear ahora que me faltaba la 10ma parte en Km (sólo 21) pero lo duro de la competencia en trote. Empecé a caminar, sentir que todo es más lento, pero que las ganas son más. Trotaba y caminaba, mezclaba ambas disciplinas para perder menos tiempo, pero para aguantar el maltrato al que estaba sometiendo a mi cuerpo. Pensaba en qué tanto me quedaba, en cómo llegar, hasta en qué pasaba si tenía que gatear para intentar llegar.

La mente jugó perversamente conmigo, hizo que vuele en pensamientos pero más pudo la determinación. La fuerza de voluntad que hace a uno finisher. Empecé la última vuelta sobre un adoquinado muy feo para los pies, aún cuando lindo para la vista porque forma aves en la calzada. Me separaban ya menos de 14Km de la linea de llegada. Había ya caido la noche y el clima era bueno, no hacía frío, la humedad tibia permitía que la camiseta sin mangas sea suficientemente cómoda. Cada puesto de hidratación tomar gatorade, agua o coca cola... mordisquear un poco maní o prezels, naranjas y plátanos para no perder combustible.

Los últimos 7Km pensaba sólo en llegar, me obligaba a trotar aún cuando ya las pulsaciones habían bajado y no querían subir para trotar de nuevo, a un buen pace. Llegé al muelle y la parte de la ciudad, un lugar precioso que tiene la isla, con cruceros atracados en el puerto... eran ya sólo dos mil metros hasta la linea de meta. Me llené de sentimiento de saber que estaba por lograr la hazaña personal más grande que había enfrentado, saqué de los bolsillos del jersey sin mangas mis dos banderas, el tricolor del Ecuador y mi Jolly Rogers, la bandera pirata que siempre me ha acompañado. Me cobijé por los dos estandartes que llevaba y troté los últimos metros, la gente alentaba y arengaba... los niños extendían sus manos para chocarlas con la mía. Un grupo de señoras gritaban: "vamos que son de hierro verdaderamente".

E vez de girar en U para las vueltas fue mi turno de ingresar al sitio reservado para los que finalizabamos, tribunas llenas de gente alentando, una pantalla gigante en la que me vi llegar y por los altavoces un animador que anunció: "De Ecuador Gandhi Vela, y recuerda que desde ahora ya eres un IRONMAN!!!". Todo valió la pena, los últimos 2Km de los 226 mil metros de sufrimiento valieron totalmente la pena. Crucé la linea de finisher, aún cuando con un tiempo malo, pero rompí algo que es monumental hasta para los estándares de los que nos gustan las largas y ultra distancias.

Soy el capitán de mi destino, y enrumbé todo ese tiempo con el objetivo de finisher y lo logré, sin la mejor preparación pero con mucho corazón y fuerza de voluntad.

Esta primera experiencia me demostró que verdaderamente "Impossible is Nothing" y que voy a enfrentarme con la misma fuerza a lo que me venga adelante. Un ironman es como la vida, largo, duro, con partes que nos gustan más que otras, pero siempre valdrá la pena seguir y luchar.

Espero que pasen muy bien y les debo fotos, que las colgaré cuando me las envíen de la organización.

Un abrazo


IronGandho

10 comentarios:

Silmarwen dijo...

Cumplir una meta siempre deja satisfacciones. Y más aún, si es una que conlleva tanto sacrificio y esfuerzo como esta que acabas de relatar.
Abrazos, felicidadades por tu logro, y que nunca pierdas la sed por los nuevos desafios.
D.

Jöse dijo...

Gandhi! Felicidades por tu logro! De verdad que honor poderte llamar Finisher y Ironman :D no solo demuestra tu fuerza fisica, sino mas que nada tu fuerza de voluntad, y como persona. Tienes un espiritu de hierro, de verdad!
Sigue asi, cada vez mejor y muchas felicidades nuevamente.
Un abrazo, estimado

Roberthcatim dijo...

SUPERRRRRRRRR PANA
ME ENCANTO EL ÚLTIMO PARRAFO
SI EL IRON ES COMO LA VIDA
Y SI VALE PENA
REPETIR UNA Y OTRA VEZ
BIENVENIDO A LA HERMANDAD DEL HIERRO
IRONGANDHO
OKIS BROOOOOOTHER
att,
IRONCAT

LA Gaby dijo...

Felicitaciones gran Gandho!!!!!!!!!
un abrazote de parte de nosotros ;)

Carlos dijo...

Felicitaciones mi brother, eres grande!

P.D. Que vengan muchos Ironman más ;)

Efren (a.k.a. Ludovico) dijo...

felicidades!

Efren (a.k.a. Ludovico) dijo...

felicidades!

Tuchis dijo...

Q bien loco, en srio no se cómo lo haces jajaja felicidades

IRONECU dijo...

Felicitaciones pana, recien leo tu crónica, muy buena. Tienes una mente de hierro brother.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Excelente relato de tu experiencia en el ironman Cozumel 2010.

Felicidades !!!!

Atte: Un ciudadano de Cozumel

twitter: @infra52x